Vejer
-declarado Conjunto Histórico Artístico en 1976
y I Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos
en 1978- se sitúa sobre un cerro con increíbles
vistas al Suroeste de la provincia de Cádiz
(a 190 m. sobre el nivel del mar), limitando con
el Atlántico, Conil, Chiclana, Medina
Sidonia, Tarifa y Barbate. De
carácter puramente defensivo, en
Vejer encontramos bajo sus murallas restos
de la Edad del Bronce, así como
restos de muros de época turdetana y algunas
cerámicas y mosaicos de la época romana.
En el 711 tras la Batalla de
la Janda (o del Guadalete) en la que fue derrotado
D. Rodrigo
por las tropas norteafricanas,
y durante cinco siglos y medio, Vejer permanece bajo
dominio musulmán.
De ahí el enriquecimiento de Vejer de la cultura árabe-islámica.
De hecho, aún se conservan algunos restos como
la puerta del castillo (S.XI) y parte de las murallas,
sin dejar de lado el entramado de sus calles y su trazado
irregular.
Para situarnos, tendremos en cuenta que existen cuatro
accesos o puertas: Arco de la Segur, Arco de Sancho
IV, Arco de la Villa y Arco de Puerta Cerrada y tres
torres: Torre del Mayorazgo, Torre de San Juan y Torre
de la Corredera.
Comenzando nuestro recorrido
por el Paseo de la Corredera – escenario
de la Batalla de la Janda- nos encontramos con el Recinto
Amurallado (s.XV) en la que veremos la Torre de la
Corredera.
Al norte de la muralla se sitúa una de las puertas
del recinto amurallado –el Arco de Sancho
IV-
a través del cual accedemos a la Casa
del Mayorazgo: casa solariega de estilo barroco del
siglo XVIII, con
una gran portada y destacando en el interior sus dos
patios. El principal es de dos cuerpos con arcos sobre
columnas, y el trasero linda con la Torre del
Homenaje, desde la que podemos admirar la vista del
río
Barbate, la costa
de Zahara de los Atunes y el Parque
Nacional de la Breña y Marismas del Barbate.
Si seguimos el recorrido encontramos
la Plaza de España.
Con origen en el s.XVI, durante dos siglos fue el lugar
elegido por hidalgos y caballeros para celebraciones
y festejos taurinos.
En el centro de la Plaza, se construyó en 1957
una fuente realizada a base de azulejos sevillanos.
Desde entonces la Plaza de España es conocida
popularmente por la Plaza de los Pescaítos – por
los que hay en su fuente-.
Como edificios de interés en la plaza destacamos
el Ayuntamiento y el Juzgado de Paz, así como
la proximidad al Callejón de la Villa y el Arco
de la Villa, que fue en su momento el
acceso más
importante de la ciudad.
Antes de adentrarnos en el
Barrio de la Judería por el Arco
de Puerta Cerrada, sugerimos caminar por
la calle Canalejas, Capitán Quintanilla y Mesón
de Ánimas , calles de trazado irregular, con
casas blancas, patios y balcones con rejas y flores.
El Castillo – islámico- fecha de los
siglos X y XI y es la zona más alta del casco
antiguo. Entramos por la única puerta de acceso
al exterior, a través de un arco de herradura
enmarcado en un alfiz que da paso al patio principal
- conservando aún un aljibe debajo del suelo
y un pozo – y al patio de armas, donde se puede
subir a las almenas con una vista fantástica
de todo el pueblo.
El Castillo de Vejer fue declarado Monumento Nacional
en 1931.
En una de las paredes se puede ver una placa en conmemoración
al hermanamiento de la ciudad con Chef-Chauen (Marruecos)
Otra visita obligada en Vejer es el Convento
de las Monjas Concepcionistas, de estilo renacentista (s.XVI).
Fue construido en 1552 por mandato de D. Juan
Amaya para enterramiento propio y de su mujer.
Destaca su portada principal, la cúpula esférica
sobre la capilla Mayor y las Criptas abovedadas.
Fue convento franciscano antes de pasar a manos de
las monjas de la Concepción. Actualmente es
un auditorio donde se realizan actos religiosos y culturales.
A su lado, el Callejón de las Monjas una de
las calles más emblemáticas de Vejer.
Siguiendo nuestro camino monumental nos encontramos
con la Iglesia Parroquial del Divino Salvador, construida
sobre una antigua Mezquita (aún se conserva
el alminar).
Se trata de una iglesia de planta basilical con ábside
rectangular y formada por tres naves.
Está construida en dos etapas claramente diferenciadas:
La cabecera Gótico Mudéjar del siglo
XIV está compuesta por pilares rectangulares
y robustos sobre los que descansan los arcos apuntados,
cubiertos por una bóveda con nervios centrales.
En las naves laterales hay tres capillas que
albergan imágenes religiosas destacando el Crucificado
gótico y la figura del Nazareno
La ampliación en Gótico Tardío
de finales del siglo XV está formada por cuatro
tramos separados por pilares de gran altura dando una
gran luminosidad a la iglesia que contrasta con la
oscuridad de la construcción Mudéjar.
Destacamos también el Retablo del Altar
Mayor (s. XVII) con un frontal precioso de cerámicas
mudéjares.
Para finalizar, pasaremos por la
cuarta puerta de acceso al recinto amurallado – el Arco
de la Segur (hacha) – simbolizando a través
de este elemento el poder judicial de Roma.
Concluimos en la Plazuela -próxima al Mercado
de Abastos- donde se aglutina la vida social de los
habitantes de Vejer.
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